Es el tratamiento para realzar la mirada que ha revolucionado a medio mundo y no solamente por los resultados, sino por la comodidad de no volver a usar el rimmel (ni tener que borrar esos pegotes que se acumulan en el párpado cada mañana…) o por ese momento diva al levantarte con pestañones hollywoodienses.

Las extensiones de pestañas son la alternativa ideal para las que reniegan de las postizas por aquello del pulso panderetero. Y sobre todo, porque no es cosa de una sola noche sino que podrás lucirlas hasta un mes y rellenar cuando quieras para prolongarlas en el tiempo.